Resulta que una tarjeta roja ya no siempre significa perderse el siguiente partido
¡Quién lo iba a decir! Llevamos más de un siglo creyendo que la expulsión llevaba aparejada una sanción automática. Qué ingenuidad. Resulta que no. Resulta que depende.
Folarin Balogun jugará contra Bélgica porque la FIFA ha decidido que la suspensión puede esperar. No desaparece. Simplemente se aplaza. Como esos propósitos de empezar el gimnasio el lunes. Ya si eso, dentro de un año.
Hay que reconocer que la imaginación jurídica de algunos organismos deportivos no conoce límites. Si Newton hubiera trabajado en la FIFA, la ley de la gravedad tendría una disposición adicional.
En Bélgica la noticia ha sentado regular y tienen esa rara costumbre de leer los reglamentos.
Resulta que ahora los reglamentos también admiten interpretación creativa.
Naturalmente, en Estados Unidos hablan de justicia. En Bélgica hablan de privilegio. La UEFA ha preferido emplear palabras bastante menos diplomáticas. Cuando una decisión consigue enfadar al rival, al organizador del fútbol europeo y a medio planeta, quizá convenga preguntarse si era tan brillante como parecía.
Pero dejemos a Bélgica un momento.
Porque aquí hay otra selección mirando de reojo.
España.
Hasta ayer algunos aficionados hacían cálculos. «Bueno, si pasan los estadounidenses, al menos Balogun no estará». Pues tampoco. Resulta que sí estará.
Tiene su mérito.
Uno empieza preguntándose si la FIFA ha cambiado un artículo del reglamento. Termina preguntándose si el reglamento sigue existiendo.
Lo verdaderamente peligroso de esta historia no es Balogun. Es el precedente. Porque el fútbol funciona gracias a una idea muy sencilla: las mismas reglas para todos. El día en que esa frase empieza a llevar asteriscos, notas al pie y excepciones extraordinarias, deja de ser tan sencilla.
Y eso sí preocupa.
Mucho más que un delantero.
Porque los delanteros marcan goles.
Los precedentes pueden cambiar los partidos antes de que empiecen y ahora, como novedad, podrán cambiar la aplicación de los reglamentos.
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